16 marzo 2010

Dejad que los niños se acerquen a mí (Marcos 10, 14)

No puedo por menos de asombrarme, cada día más y si eso es ya posible, de la catarata diaria de informaciones que demuestran la deleznable tendencia hacia la pederastia de un gran número de curas católicos, sin que la Iglesia ni el mismísimo Papa digan o hagan nada, no ya para pedir perdón, sino para erradicarla. 
La inacción papal es aún más grave si tenemos en cuenta el dogma católico que asegura que el mismísimo Espíritu Santo preserva al Papa de la posibilidad misma de error (la consabida infalibilidad papal) cuando este habla sobre la fe o la moral, ya que sus palabras proceden de una revelación divina o al menos están  directamente conectadas a Él. 
 
Imaginemos por un momento que en el colectivo de fontaneros, o en el de políticos, o en el de futbolistas, se diera un porcentaje igual de elevado de pederastas que en el de sacerdotes. Imaginemos por un momento, y voy a montar con ello la mundial entre mi audiencia, que en el colectivo gay se produjese una situación remotamente parecida.

¿No habría ya manifestaciones por las calles?, ¿no se pediría la hoguera, la silla eléctrica, la lapidación para todos ellos?

¿Qué nos pasa?, ¿qué mas tienen que hacerle a nuestros hijos para que reaccionemos?

15 marzo 2010

Por tu culpa

Sigo con dolor de estómago. No es un dolor continuado, sino que va y viene. Normalmente me duele tras haber comido o entre horas. También me duele cuando tengo muchas ganas de mear o cuando se acerca la hora de comer.

He llegado a la conclusión de que tengo una úlcera de estómago, y me duele por los excesos. O que tengo una úlcera de estómago y me duele porque me tiene que doler. O que mi vejiga, a medida que va llenándose, presiona a mi estómago (no sé siquiera si eso es físicamente posible), y por eso me duele.

He llegado también a la conclusión de que son gases, aunque no con mucho fundamento porque eso de evacuarlos es algo que realizo sin la mayor de las dificultades y en cualquier foro y hora que sea menester.

Vamos, que he llegado a muchas conclusiones porque estoy todo el santo día dándole vueltas al tema de un dolor que nunca había tenido.

Ahora mismo me duele, y estoy comiendo chicle, así que he llegado a la conclusión de que me duele por comer chicle.

Así que si me duele antes, durante y después de comer, antes de mear, mientras como chicle y cuando me acuerdo, resulta que me duele todo el santo día.

Estoy de bastante mala hos&%@, como ya dije el otro día, así que a lo mejor me duele por eso. O estoy así porque me duele, no sé.

Y estoy escribiendo esta gilipollez mientras me duele, así que he llegado a la conclusión de que es culpa del blog.

Fin.

A ver si así se me pasa.




10 marzo 2010

Mi pancita

Me duele el estómago.

Nunca me había dolido, y ahora comprendo eso de que los que tienen úlcera de estómago están siempre de mal humor.

Por cierto, Caótico, no exijas a los demás lo que tú no cumples.

¿Ves?, ya me salió la mala hos#&@.

05 marzo 2010

24 horas

Mi suegro lleva toda la semana pidiéndome que le compre una radio en la que se escuche a Federico, y se me presenta en la oficina a las once de cada mañana para ver si ya la tengo, así que ayer tuve que pasarme por El Corte Inglés a explicarle a la dependienta el problema de mi suegro con las radios modernas: "mire usted, yo quiero una radio digital pequeñita, de esas para escuchar con cascos, que tenga pocos botones y que pueda utilizar una persona de 76 años que tenga los dedos muy gordos y ninguna gana de aprender a manejarla. ¿Tendría algo parecido?". Claro, la pobre no sabía ni qué decirme ni qué venderme, y me traje lo que a mí me dio la gana y que segúramente tendré que devolver a mediodía porque es ininteligible para mi padre político.

Tras mi visita al centro comercial, parada en mi reformada casa para revisar las puertas. Algún que otro fallo que hoy será convenientemente reparado si el amigo puertero quiere cobrar sus miles de euros.

Y regreso a la casa del exilio donde me encuentro un panorama desolador con mis dos hijos llorando porque no querían cenar pescado, a mi mujer desquiciada porque estaba sola con ellos y que no encontró mis chascarrillos sobre su padre y nuestras puertas nuevas nada graciosos, así que decidió enfadarse también conmigo y terminar sus relaciones humanas con todos nosotros en ese mismo instante.
Y hoy amanezco con dolor de cabeza, con mi mujer enfadada, con mis hijos cansados y sin ganas de colaborar en el desayuno, con lluvia incesante, con baja temperatura y con un día repleto de reuniones para recoger los aparejos de un navío empresarial que ha hecho aguas en un mes de febrero nefasto.

Pero estoy contento porque mañana, por fin, vuelvo a casa.


03 marzo 2010

Expiación

Ya estoy fichado legalmente por Iberdrola, y están colocándome las puertas.

El próximo año, en Jerusalén. Digo...el próximo finde, en casita.

Y es que mi obra doméstica ha sido como mi Iom Kipur particular.

02 marzo 2010

Cambio de look

Hay gente con la que me cruzo a diario que no la concibo de otra forma que no sea en chándal. 

Mi vecino, por ejemplo, sé que es un alto cargo de una Caja Local y que de ocho a tres usa traje y corbata, pero como sale antes que yo de casa y vuelve más tarde, siempre que le veo lleva chándal.

Hay padres en el cole de mis hijos que ya sea por la mañana o por la tarde, visten con chándal.

Hay marujas en mi barrio que van a todas partes con chándal.

Además, curiosamente en todos los casos, siempre es el mismo chándal. O quizás es que todos ellos son como mi cuñado#3, que se compra ropa una vez al año y toda igual. Tres pantalones, tres camisas, tres jerseys y tres de todo lo que le haga falta. Y todo igual. Así que le veas donde le veas y a la hora que le veas, siempre lleva la misma ropa.

Yo elijo la ropa que me voy a poner a las 08:50 de la mañana. Teniendo en cuenta que tengo que salir de casa a las 08:55 sin que se me olviden mis dos hijos, y sin que estos salgan en mangas de camisa en pleno invierno, quiere decir que me pongo lo primero que pillo. Así que la mitad de los días voy hechito un Cristo, con perdón. O directamente echo mano de lo que me puse ayer si ha sobrevivido dignamente a mi jornada laboral. 

Y mi mujer, que es muy mujer para estas cosas, se enfada y me echa broncas. Que si qué van a decir tus compañeros... que si qué van a pensar de ti tus clientes... que si mira qué jersey te has puesto que no pega nada con los pantalones...

Y yo, que soy incapaz de distinguir el verde pistacho del azul turquesa o del beige con tonos vainilla, pues hago como que me incomoda mucho ir en plan Paco Clavel, aunque en el fondo me dé lo mismo.

Así que estoy empezando a pensarme eso de ir todo el santo día en chándal y santas pascuas


01 marzo 2010

Al menos no me sobraron piezas...

"Hoy me he dado cuenta de que realmente eres un inútil para cualquier trabajo manual"

Sí, fue una frase entre risas, pero leída así, sin conocer su orígen, puede resultar hiriente.

Pero claro, después de ver el estado en que quedó la mesa de IKEA de mi cocina tras haber pasado por mis manos, no había mejor forma de definir mis habilidades creativas.

Un tablero. Cuatro esquinas. Cuatro patas. Cuatro tornillos. Cuatro agujeros. Cuatro arandelas. Cuatro tuercas.

Y las patas terminaron del revés.

Lo prometo.