29 febrero 2012

Simples recuerdos


Recuerdo aquellas enormes monedas de diez duros entre mis manos. Una fortuna. También recuerdo a alguien que colocó en la vía una de ellas y esperó a que el tren pasase por encima. Recuerdo que lloraba.

Recuerdo aquellas mañanas de domingo de futbolín en el barrio. Después de misa había que gastarse la paga. Recuerdo que el dinero se iba rápido, y el domingo era muy largo.

Recuerdo la Sesión de Tarde de los sábados. Echaban pelis de vaqueros. Recuerdo que nunca podía verlas por culpa de la catequesis.

Recuerdo el fino hilo de humo azulado que despedía el cigarro de mi padre reposando sobre el cenicero. Agitaba mis manos a su lado y se rompía en mil pedazos, pero siempre se recomponía. Me recuerdo mirándolo.

Recuerdo las moscas pinchadas en las púas que tenía aquel tiesto de la ventana. Movían sus patas sin parar, a veces durante días. Recuerdo que a mi madre no le gustaba aquel cementerio.

Recuerdo aquella mano sobre el pecho izquierdo de mi vecina. Hubiera matado por que fuera la mía. Recuerdo que su recuerdo alimentó muchas de mis fantasías adolescentes.

28 febrero 2012

Silbando



¡Qué aburrición, Dios mío, qué aburrición!

Que si la cosa está fatal, que si vamos a peor, que si esto no hay quien lo arregle, que si esto se alarga mucho no sé si podré aguantar, que si no se ve la luz al final del túnel, que si todo el mundo está igual, que si cada día hay más tiendas cerradas, que si no sé dónde vamos a parar, que si…

“¿Y vosotros, qué tal vosotros?. Pues mira, vamos tirando”. Y punto final a una conversación que ya agota. Buena gana de incrementar el cataclismo diciendo que igual que todos o pasar por soberbios diciendo que no paramos. Así que tono grisáceo en todas las conversaciones y pose de perfil.

Y, dicho lo anterior, también diré que tengo ahora mismo en cola: una memoria anual, otra quinquenal, la implantación de una imagen corporativa para 5 tiendas que incluye toda la rotulación, la papelería, escaparates, formularios, luminosos, fachadas…, la programación mensual de un centro comercial, un stand para una feria en Argel, otro para una feria en Extremadura, un catálogo multimedia, tres páginas web, una campaña de exaltación regional, …

Aquí, como en la mili, a pasar desapercibido.

23 febrero 2012

Normas elementales



Hay un par de cosas que no se deben hacer inmediatamente antes de cualquier reunión: sonarse los mocos y mear.

Si te suenas los mocos caben varias posibilidades: que no te suenes bien y se te quede algo colgando, que arrastres materia y termine fuera de las fosas nasales y del pañuelo, que uses kleenex y parte del papel se te quede pegado a la barba de dos días.

Si vas a mear y, acto seguido, se te presenta el interlocutor, la cosa es aún peor: si tienes las manos secas es porque no te las has lavado. Si las tienes húmedas es porque te las has lavado o, peor aún, porque no lo has hecho.

Total, que vas a quedar como un cerdo en cualquiera de los casos.

Consejo: prepararse las reuniones, sonarse con suficiente antelación y salir meado de casa.

Y lo digo a sabiendas.

20 febrero 2012

El caballo de Troya


Mi hijo tomará hará su primera Comunión en unos meses y lo hará sin tener ni puñetera idea de qué es lo que está haciendo ni para qué sirve. ¡Como yo!, podríamos decir todos los que pasamos por el mismo trance hace ya unos añitos. Sí, pero no.

Yo, cuando tomé la comunión, sabía rezar el Padre Nuestro, el Ave María, el Credo, el Señor Mío Jesucristo, conocía los Diez Mandamientos y los Sacramentos y, además, tuve que pasar por aquel crematorio moral que era la Confesión.

Pues bien, mi hijo tomará la Comunión sin saber ni practicar absolutamente nada de todo lo anterior. Sí, ya sé que yo soy un descreído y todo eso, y que no aporto nada positivo a su educación en la Fe, pero tampoco nada negativo. Pero lo que me extraña es que los mismos que van a acoger en su seno a mi niño no se encarguen de poner una buena base que cimente la fe presente y afiance la futura. ¿Cómo es posible que nadie haya enseñado a rezar a mi hijo?, ¿cómo es posible que no sepa qué es la Confesión?, ¿cómo es posible?

Y que nadie me diga que la culpa es mía porque no lo es. Yo, si quiero aprender a tocar un instrumento tengo que ir a un conservatorio a que me enseñen, y no es labor de mis padres mejorar mis prácticas con su ejemplo. No señor.

Espero que el tiro de llevar a mis hijos a un colegio religioso no me salga por la culata y que esta doctrina descafeinada que reciben no les haga caer en la tentación de seguir a su lado. Porque ahí sí que sí tendré que tomar contramedidas.

17 febrero 2012

Viernes de dolores


El puñetero trajín de estos tres últimos días me está dejando doblado. Literalmente.

En la reunión del miércoles pasé tanto frío que mis riñones me están pasando factura en forma de lumbago y veo las estrellas al levantarme de la cama o del sofá. Mi agenda del jueves y el viernes ha sido tan intensa que en pocas horas he pasado de supervisar una sesión fotográfica a instalar un programa de envío masivo de correo, o de pensar en una campaña dirigida a potenciar las cenas en restaurantes de un centro comercial a tener que entregar unas pegatinas destinadas a señalizar los peligros de agentes químicos para la limpieza de ubres. Por poner algún ejemplo.

Además, mi cabeza también ha dicho basta y hoy me he levantado con la migraña que se venía anunciando desde mediados de semana, potenciada por una instalación fallida de un elemento retroiluminado que debería estar ya integrado en la pared de una tienda que se inaugura el próximo lunes con la que me he desayunado a primera hora de la mañana.

En fin, que hay semanas que uno no está para nada y el resto de la humanidad no contribuye a mejorar la situación. Lo único bueno es que me quedan cinco minutos para cerrar la puerta y tirar la llave.

La putada es que la llave vuelve a aparecer cada lunes en el bolsillo.

13 febrero 2012

Ley de vida



Mis suegros han acumulado un importante patrimonio a lo largo de toda una vida llena de trabajo, malos ratos y mucho sacrificio. Y han llegado a una edad en la cual pueden presumir de una buena posición económica que les permite vivir desahogados. Y no gracias a sus pensiones miserables, sino a todo aquello que con tanto esfuerzo han conseguido y que ahora les reportan unos cuantiosos ingresos. Cerca ya de los ochenta años han decidido comprarse un ático en una urbanización de nueva construcción en las afueras de la ciudad que cuenta con todo aquello que han soñado: una gran terraza con luz solar todos los días del año, una buena piscina privada, una plaza enorme de garaje con ascensor hasta la puerta de casa y todos los servicios municipales a la misma puerta.

¿Qué tiene inconvenientes?, sí. ¿Qué yo no lo haría?, también. Pero es su dinero y, sobre todo, su vida.

Todos los hijos están más o menos de acuerdo en que ya son mayorcitos y mantienen intactas sus facultades mentales, así que no tienen nada más que decir. Todos, menos uno. Y aquí está el lío. No es una cuestión de dinero, sino que desde su punto de vista esta es una decisión tomada por dos personas que no son conscientes de su edad y, por tanto, no están en disposición de tomar decisiones tan drásticas como esta sin el visto bueno de toda la familia, es decir, sin el suyo. Y acusa al resto de animarles.

Todavía no hay conflicto, pero todo se andará.

Los hijos son, somos, una preocupación eterna para los padres. Desde el momento en el que nacen, nacemos, los padres quedan condenados a cadena perpetua. 

09 febrero 2012

Alguien tenía que decirlo

¿Qué ola de frío siberiana ni qué niño muerto?, ¡hace un frío de tres pares de cojones!

07 febrero 2012

Primavera adelantada

Vaya dos últimos días. Tanto el viernes como el lunes no dejaron de entrar trabajos, y en los próximos días irán cayendo varios más. Esto es así, te pasas unas semanas sembrando y mirando al cielo a ver si llueve y, cuando lo hace, florece todo al mismo tiempo y te toca trabajar sin día ni noche para sacar adelante la cosecha.

Y no te quejes.

Pues eso, que de la capital del Lander nos trajimos todo lo que se verá el próximo mes de abril con motivo de la celebración de una derrota. Cosas de la Historia. Y varios trabajos más para la asociación de patronos, que siempre es bueno estar a bien con la patronal porque tienen la buena costumbre de estar constantemente en el lugar apropiado, y eso redunda en seguro beneficio. Y por aquí cayeron un par de catálogos de esos que terminan siempre cogiendo polvo en las estanterías ajenas, aunque en formato digital. Porque los libros son ya cosa del pasado. Y comenzamos la campaña comercial del día de los enamorados, por si hay por ahí algún despistado que aún no se haya enterado de que en una semana tiene que rascarse el bolsillo...

Y memorias económicas, un par. Y un anuario. Y un libro de preguntas y respuestas...

No sé, no sé...

06 febrero 2012

A la carrera

Aquí estoy, como siempre, corriendo por culpa de mis manías de dejar todo para última hora y a contrarreloj para que la documentación que tengo que entregar esta tarde esté completa y no se me olvide nada.

Y mira que sabía esto desde hace un mes, pero un día por otro...

Me voy, que me pilla el toro.

¡Mierdatodo!


02 febrero 2012

Pío



Tiemblo sólo de pensar en que la Chacón llegue a liderar el PSOE. ¿Pero, pero, pero… pero están todos locos?

Empieza a acojonarme el nuevo Ministro de Exteriores y sus meadas fuera del tiesto. ¿Pero no debería ser este Ministerio el que debería apagar los fuegos y no provocarlos?

Alucino con la repercusión que tiene un comentario de Mariano en el que asegura vivir en un lío permanente. ¿Pero quién puede extrañarse de que el Presidente viva así?

Cada vez me cae mejor Gallardón. ¿Pero cómo se puede decir que se defiende al nasciturus al mismo tiempo que se legisla para mantener el aborto y no caer fulminado por un rayo divino en ese mismo instante?

De Soraya no hablo porque no quiero que pierda el tiempo leyendo este blog. ¿Pero cuándo verá esta mujer a su niño?

Con Wert me pasa lo que con la Primitiva, sé que no sacaré nada bueno pero sigo apostando. ¿Pero tan difícil es volver a la EGB y al BUP para desasnar a la juventud española?

01 febrero 2012

¿Quién eres tú?


Me río por no llorar, pero maldita la gracia que tiene.

Ayer, como en muchas otras ocasiones, llamé a mi madre desde el supermercado para preguntarle si necesitaba alguna cosa. Ya que da de comer a mis hijos a diario, lo menos que puedo hacer es echarle una mano con la cesta de la compra y reponer su despensa. “Necesito yogures de comer, y también de esos que se beben, así que cómprame unas botellas de esas grandes y así me duran más…”, me dijo. Y tan pronto colgué el móvil me di media vuelta y eché mano de unas galletas para el desayuno, por aquello de que no se me olvidasen, y de los yogures nunca más se supo.

Y así día tras día.

Yo soy de esos que baja a la tienda a por peras y manzanas y sube con una barra de pan y un cuarto de kilo de jamón de york. Y eso, queridos oyentes (siempre me gustó esta frase), forma parte de mi encanto. Soy imprevisible. Pero a mi mujer, muy suya ella y con muy buena memoria, le saca de quicio. Y yo, con memoria de pez pero con mucha retranca, me jacto de ello para que se enfade, y cuanto más se enfada más gracia me hace.

Y todo esto me hace reflexionar y me genera una pregunta: ¿por qué nos empeñamos en cambiar a las personas que queremos o  en modificar su forma de ser cuando precisamente eso fue lo que nos atrajo de ellas?, ¿por qué no aceptamos al que queremos tal y como es y nos empecinamos en alterar su forma de ser?, ¿si lo consiguiésemos, nos seguiría gustando?

¿Seguiríamos queriendo a esa persona que, por nuestra culpa, ya no es la que era?