27 junio 2012

Echando humo

Lo de ayer en la capital del reino fue terrible. Encontré a la gente asustada y no era para menos. A primera hora de la mañana el termómetro del coche ya marcaba 28 grados, así que el día prometía. Y no fallaron las previsiones. 

Ayer pude salir en los telediarios. O mejor dicho, pude provocar una noticia de primera página porque el coche, en pleno centro de Madrid, comenzó a echar humo y tuve que acercarme como buenamente pude hasta un lateral para no liar el mayor atasco de la historia reciente. Un calentón que resultó ser, al llegar sano y salvo al taller oficial ya entrada la tarde, una avería en el alternador que puede provocar la sustitución del coche de la empresa por uno nuevo. Estimaron la avería en un mínimo de 800 euros, así que entre este y algún otro susto que ya nos ha causado en viajes anteriores, no será ninguna sorpresa que este último episodio suponga su sustitución. 

Y es que someter a una máquina ya entrada en kilómetros a los 44 grados de ayer, con el aire acondicionado a tope, más el atasco diario de la capital, más el desplazamiento a Móstoles y a Arganda del Rey, más ida y vuelta a la capital charra tiene su precio.

Pero, accidentes a parte, todo fue sobre ruedas. Buena impresión del cliente a la propuesta, buena respuesta del fabricante a las modificaciones del cliente y un nuevo trabajo de edición bajo el brazo para después del verano. De mis negocios con futbolistas, buenos presagios.

Y hoy, sin viaje ni nada, la cosa también promete. 26 grados a las 07:45 y muchos mocos, así que me largo a una farmacia a por Frenadol.


1 comentario:

Eleuterio dijo...

Es que el aire acondicionado es un invento maligno.

Aquì estamos a 25 de máxima. Ayer hubo grill en el jardín de una colega y a las 22:00 horas habìa que ponerse una chaqueta.

Espero con ansias morirme de calor en Madrid