27 enero 2012

El pelao

Durante toda mi trayectoria profesional me he cruzado, de formas diferentes pero constantes, con un tipo que me ha hecho la vida imposible por unos u otros motivos. Me ocurre algo parecido al pobre Phil y, día tras día, todo parece repetirse.

Unos días lo llevo mal y otros peor. Hoy, lo llevo peor. (¡Maldito hijop***!)

Así que he decidido cambiar de imagen y me he comprado un aparato de esos para quitarse los pelos de cualquier parte del cuerpo y pelarme. De ahí a empezar a utilizar cremas y aftershave hay un paso muy pequeño. Porque yo soy uno de esos tipos de la España profunda que se afeita con máquina eléctrica y no utiliza aftershave, ¿qué pasa?

Pero a partir de hoy me convertiré en el tipo que sale en la foto de la caja y que mira así, como de lado, con una barba de tres días (que viene incorporada en una de las cuchillas que trae el "pelador", o eso pone en el folleto), y sin un pelo más en el resto de su anatomía.

Que ya iba siendo hora, coño (con perdón)

5 comentarios:

rickisimus2 dijo...

Yo me pelo la cabeza, pero eso de pelarse el cuerpo... ¡uffff!

Primero pregúntale a la parienta si te quiere ver como un bebé, no vaya a ser que no le ponga ABSOLUTAMENTE NADA y te tenga a dos velas hasta que te vuelva a crecer el vello.

Pernam dijo...

Alea iacta est.

Me he quedado como nuevo. Me veo hasta más joven.

Eleuterio dijo...

Aún recuerdo los meses que tuve que afeitarme el pecho para una producción; siempre antes de comenzar la función....qué picor.

rickisimus2 dijo...

Ya contarás qué dice tu santa. También nos contarás si tienes picores. Insisto, una cosa es arregladito y otra es ir como una muñeca de Famosa.

Pernam dijo...

Pues mi santa, querido Rick, tiene buena culpa de todo esto... Y sí, voy arregladito, no como una bola de billar.

Eleuterio: pica. Y pica bastante.

Pero cuando decide uno mejorar su estética, algún precio ha de pagar.