Llevo
algunos días intentando escribir un post para el que no encuentro contenidos. Sí,
vale, que es Navidad y todo rompe la rutina, pero precisamente por eso debería
tener cosas que contar. Y no.
Comidas
y cenas, bien. Familia política, sin novedad. Conversaciones interesantes,
cero. Menciones políticas, cero. Cuñadas en la inopia, una.
La
nochevieja se presenta igual que siempre: comida familiar, celebración del
nuevo año en el balcón con bengalas y petardos, algún intento de juego en
familia y retirada pronta al tálamo. El año nuevo en casa de mis suegros, compartiendo mesa y mantel con mis cuñados#2 y sus dos hijos ya adolescentes, esperando que pase pronto el trance y llegue la siesta para dormitar en el sofá
compartiendo salón con mi suegro mientras la tele vomita algún programa de
Intereconomía.
Vamos,
lo que viene siendo una buena juerga.
1 comentarios:
¡Vaya planazo la tarde de Año Nuevo! Vamos, un polvazo...
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