Uno tras otro, se me han caído los dos anunciantes más grandes que tenía para el número de mañana. Desastre total. De una facturación más que digna, volvemos al aprobado raspado, y me quedo a años luz del presupuesto mensual. A este paso, habrá que tomar medidas serias para salir del pozo. Ya veremos.
Será por todo lo anterior, porque hace un calor insoportable, o porque el tráfico de esta ciudad es insufrible, o por todo al mismo tiempo, pero hoy no estoy para nada. Me sobrevuela el dolor de cabeza, mi ánimo no está muy allá, las vacaciones aún las veo lejos, y estoy cansado. Esta noche no he dormido bien. No dejaba de soñar cosas extrañas, y a las cinco me he desvelado. Desde entonces estoy despierto, y lo estoy notando.
Fin.