26 abril 2006

Busque, compare, y si encuentra algo mejor, cómprelo

Pues estas son las horas que son y aquí estamos, intentando diseñar un anuncio decente para la edición de esta semana que anticipe la de la semana que viene. Incluso hemos hecho una de esas "brainstorming" que tanto gustan en el mundo de la publi y en la que cada uno deja salir por su boquita todas las majaderías que se le vienen a la cabeza por si acaso alguna resulta que es original y mira tú que sale el anuncio del siglo.
Pues ni brainstormings ni leches. No nos salen más que churros de colorines que no tienen sentido y que no nos gustan nada de nada. Y es que cuando uno se pone a diseñar algo y empieza a compartir puntos de vista, se da cuenta de lo raros que somos todos y de las cosas tan horrorosas que le gustan a la gente por ahí y que tú no las utilizarías aunque te pusieran una pistola en la cabeza. Resulta que empiezan a salir ideas de esas que luego ves en la tele o en otros periódicos y juras que no comprarás jamás ese detergente de lo malo que es el anuncio.
Y eso no. Eso sí que no. En mi periódico, jamás.

25 abril 2006

Desayunos de trabajo

Ya me jode el tema de las reuniones a primera hora de la mañana, pero tener que hacerme 100 kilómetros para desayunar con un tipo al que no conozco y que al final no sirva para nada, me saca de quicio.
Intentaré que la reunión no dure más de media hora para estar por aquí sobre las once y media o las doce, porque con todo lo que tengo que hacer esta semana, me temo lo peor. Tengo tantas cosas pendientes por hacer apuntadas en mi agenda, que la primera anotación de cada día es "revisar las tareas pendientes de ayer", y por lo general son aún más de las que tengo que hacer cada día, por lo que se me van acumulando.
Y es que la salida de T. ha sido traumática, sobre todo para mi. Ahora, y en lo que viene su sustituta, tengo que hacer también lo suyo, y el tiempo se me echa encima. El primer número de mayo es clave para llegar al presupuesto semestral en números negros, y me temo que voy a facturar la mitad de lo que tenía previsto.
Está claro que no puedo hacer dos cosas al mismo tiempo. No sé si porque no puedo, o porque soy hombre y tengo que dar la razón a mis compañeras.

Conversaciones de ascensor

  • ¡Puf, qué calor!
  • Hay que ver. Hace una semana muertos de frío y ahora sudando la gota gorda.
  • Pues ya verás esta tarde...
  • Lo peor es que dentro de unos días, seguro que volvemos a sacar los abrigos pero ahora venimos con la lengua fuera.
  • Sí. Je, je.
  • Bueno, hasta luego
  • Hasta luego

Y yo, en el centro, como si estuviera viendo un partido de tenis.

Hoja de ruta

"El Domingo de Ramos
vamos a ver,
cómo entra Jesús,
en Jerusalén"

El domingo, nada más meter al niño en en coche, se puso a cantar esta canción.
He de reconocer que me asusté, pero luego me hizo gracia.
Si con 4 años ya canta estas cosas, el trabajo sucio de los curas de su cole dará resultados antes de lo previsto y acabará harto de ellos en poco tiempo. A lo mejor hasta se niega a hacer la comunión.
¡Qué listos son estos curas!

Vamos a reventar

Tres días de fiesta.

Sí, sí. Tres. Y la semana que viene, otros tres.

El viernes nos pasamos el día entero reunido. Pero entero. Tan entero, que no salimos ni a comer. Pedimos unas pizzas y comimos todos de pie en nuestra nueva ofi sin muebles. Cada uno con su Coca-Cola y su trocito de pizza. Muy divertido todo. La primera reunión del nuevo proyecto con muy buen rollo y buenas perspectivas. En un mes, en la calle.
El sábado y el domingo muy familiar todo. Paseo con los niños por todos los parques de la ciudad y comidas y cenas en casa.
Pero el lunes... Aquí el lunes fue fiesta. Una fiesta de esas locales que a todos nos ponen de muy buen humor. Se trata de ir al campo a comer sin parar con todos los amigos, o la familia, o ambas cosas. Nosotros, para no perder la costumbre, comenzamos el día con una barbacoa + arroz con leche y lo terminamos a la orilla del río con una merienda tremebunda y miles de litros de vino y cerveza. Los niños, y los padres, tirando piedras al río, o haciendo una cabaña con ramas, o cogiendo grillos, o matando arañas, o subiendo a los árboles. Muy bonito todo, y muy rico. Lo peor, que el balón se nos cayó al río y acabó desapareciendo en el infinito. Y lloramos todos mucho. Pero mucho, mucho.
Por lo demás, pues confirmación de que la canción de Laura era una campaña de la propia MTV, cosa que todos nos olíamos, y que tendré que retirarla de mi recién estrenada sección de páginas cutres. La que dejo es la página de Danny, que es el más grande entre los grandes.

20 abril 2006

Webs antológicas

Espectacular el último post de I_O.

Me ha animado a inaugurar una nueva sección de links con webs que, independientemente de su contenido, tienen un punto cutre que engancha.
Y es que Danny, es mucho Danny.

19 abril 2006

Albóndigas suecas

Pues me quedé con las ganas de saber lo que I_O habría comprado en su escapada a Bilbao para visitar Ikea. Ya me lo contará la próxima vez.
Y es que me encanta Ikea. Cada vez que puedo me acerco y me paso alí todo el santo día. De la mañana a la noche sin parar de ver cosas, tomar medidas, apuntar el pasillo y la estantería y comprar, comprar y comprar. Es una locura. Sobre todo cuando llegas a la parte del menaje de cocina y encuentras de todo. Pela-frutas, exprime-ajos, tenazas para caracoles, abrelatas de última generación, escurreplatos de diseño, woks a 8,95€, sartenes de mil tamaños, cubiertos de diez mil formas diferentes, vasos de cien mil en cien mil por 6,00€. Y los edredones, y las plantas, y los marcos de las fotos, y los estuches de las pelis, y los lápices de madera que mi hijo se lleva por cientos, y los metros de papel que le sirven para medirlo todo, y las bolsas amarillas en las que se mete dentro, y el parque infantil en el comedor, y las bolas de colores, y la sección de niños con el tren de madera que me encanta, y la pizarra con rollo de papel para pintar y pintar. Y las albóndigas suecas, y las galletas suecas que están de muerte, y las pilas amarillas que nunca se gastan, y las bolsas transparentes, y la tarjeta de Ikea que te permite pagar hasta en 12 meses sin intereses...
En fin.

La suerte está echada

Pues una vez calculado el break-even de la empresa, el próximo viernes tendremos la reunión de kick-off, y de paso nos conoceremos todos. Eso sí, antes tendremos que haber realizado las aportaciones dinerarias correspondientes a nuestra participación accionarial en el capital. En metálico, que eso de los cheques no nos gusta.
Hay que joderse.
Con lo fácil que sería decir que ya tenemos el plan de negocio finalizado, el punto de equilibrio calculado, y que la primera reunión la tendremos el viernes. Y que la pasta, contante y sonante, hay que soltarla como muy tarde mañana jueves.
La gente cada día es más gilipollas, aunque sean mis socios.
Resulta que me paso un montón de años estudiando una carrera para entender algo de economía y no entiendo nada del correo electrónico que me envían para decirme lo que se puede decir sin hacerse el entendido.
Pues eso, que el viernes comienza a rodar el nuevo proyecto. Ya tenemos oficina, un par de nuevos compañeros, y todo el tema informático y de telefonía en marcha para comenzar a publicar a mediados del mes que viene.
También tengo esa sensación en el estómago que me indica que estoy ilusionado pero que me muero de miedo.
Que sea lo que Dios quiera.

18 abril 2006

Misterios

Y en vista de mi poca imaginación en los últimos días para escribir algún post que diga algo interesante, me da por mirar las visitas que he tenido en el blog, que poco a poco ya van siendo unas cuantas. Y resulta que me encuentro una visita desde Argentina que me llega mediante una búsqueda en Google con el siguiente concepto: "Ideas de bolsita de cumpleaños con globo". Y otra desde España buscando las "funciones del panadero".
Y la última se pasó más de 5 minutos leyendo mi blog.
Qué cosas.

Sequía

Hace días que lo intento y no lo consigo. Me pongo frente al ordenador e intento escribir algo. Nada.
Así que para escribir tonterías como esta, mejor no escribo nada.

17 abril 2006

De vuelta

Nada especial estos días. Paseos, cañitas, barbacoas, comidas en casas ajenas y más paseos. Alguna procesión encontrada por casualidad y ratitos agradables con los niños por la calle. Si no fuera porque ha llovido durante alguno de ellos, no habría estado mal. Eso de que llueva cuando vas tú solo con dos niños es un coñazo. Con una no tengo problema, porque todavía no anda, pero con el mayor tengo que tener cien ojos. Si no iba en bici, iba con el patín, así que todo el rato controlándole para que no cruzase las calles a lo loco y tuviéramos un disgusto. Vamos, lo normal.
Y hoy, a parte de ser lunes, sigue lloviendo. Y con ganas, así que el día no está como muy alegre que digamos.
Por no estar, no está ni para escribir posts, así que lo dejo para otro rato.

11 abril 2006

Vuelve la calma

Hoy ha sido el primer día en que T no ha venido a trabajar. Creo que es un alivio para todos. Después de casi 10 días de tensiones continuas hay que pasar página. Los cuatro días que tenemos por delante de vacaciones nos van a veir bien a todos.
Esta mañana hacía frío, y sin embargo ahora hace una temperatura muy agradable. Tienes que llevar algo de abrigo, pero no demasiado. Ha vuelto a ser otro día de locura. Hemos aprovechado que el jefejefazo ha venido a visitarnos para cerrar temas atrasados. Hacía tres meses que no le veíamos el pelo, aunque algunos de nosotros hablemos habitualmente con él, bien por teléfono o por correo electrónico. Es un buen tipo, aunque su actual puesto en otra empresa le está haciendo cambiar en su forma de ver las cosas.
No me canso de decir que mi actual empresa es una especie de mundo aparte. Si nos olvidamos del tema de T, no existe problema alguno. Facturamos cada vez más, cobramos a fin de mes sin ningún problema y todos estamos contentos. Los horarios son flexibles y las jornadas más. No nos podemos quejar. Sobre todo, no nos quejamos los que hemos padecido todo tipo de vejaciones y peripecias lamentables en otras empresas, y sabemos valorar lo que tenemos. La famosa "calidad de vida". Para mí, fundamental. Poder ver a mi mujer y a los niños casi cuando quiera no tiene precio. Bien es cierto que en los últimos meses he tenido ofertas muy pero que muy jugosas económicamente, pero que me condenarían otra vez a la corbata y las jornadas interminables, y no quiero volver a caer. Mi ambición es ver crecer a mis hijos. Poder disfrutar de mi hija lo que no pude con el primero. La estoy disfrutando día a día, y eso no lo valoro. No tiene precio. La relación con mi mujer es fantástica. Cada día mejor. En todos los sentidos. Estamos liberados de presiones y disfrutamos del tiempo juntos. Hablamos, nos reímos. Hasta el sexo es mejor cada día. Insisto, no tiene precio.
En breve cerraremos la edición de esta semana. Esta vez adelantamos un par de días porque el viernes es festivo. Mañana, a mediodía, comenzará el puente. No saldremos a ningún sitio, pero da lo mismo. Cuatro días y medio de felicidad absoluta.

10 abril 2006

Más de lo mismo

El viernes por la tarde, después de todo el mal rollo de la semana pasada, me lo tomé como parte del fin de semana. Llevaba un par de semanas que no podía permitirme ese lujo, pero la semana pasada lo necesitaba, así que...

Dormí una siesta de casi dos horas aprovechando que los niños parecía que querían respetar el cansancio de su padre y amanecimos todos a las siete, casi sin tiempo para salir a disfrutar de una tarde de primavera espectacular. Aún así nos dio tiempo a acercarnos a la plaza frente a la biblioteca, que es el mejor lugar para patinar y para jugar con el coche teledirigido, y nos pasamos allí casi hora y media hasta que mi mujer salió de estudiar las putas oposiciones que nos tienen amargados. Mientras el niño jugaba con otros niños a pasarse el coche teledirigido bajo las piernas y morirse de risa, yo pasaba el rato con la niña intentando que se comiera la fruta sin que acabásemos los dos llenos de manchas, y al final lo conseguí, casi. Nos fuimos para casa cuando ya anochecía y cenamos juntos, cosa que hacemos pocas veces por aquello de que el niño se acueste pronto y no dé guerra a la hora de levantarse. Una vez que terminamos de cenar, y cuando terminó Supernanny de educar a una criatura diabólica al que sólo le faltaban los cuernos, me preparé para ver la peli de Almodóvar "Qué he hecho yo para merecer esto", que creo que puede ser la mejor de todas las que ha hecho. Aunque no soy yo precisamente fan de Almodóvar.
El sábado me fui al súper. Me dejé 100 euros en menos de media hora y volví a por los niños para bajarlos a la calle, pero me llamó mi cuñado para celebrar la inauguración oficial de la temporada de barbacoas, y yo no puedo negarme NUNCA a una barbacoa, así que para allá nos fuimos tan contentos. Todo el sábado bebiendo cerveza, comiendo carne y tomando copas. Los niños, mientras, jugando en el jardín y poniéndolo todo perdido. Una gozada, vamos.
Y el domingo nos fuimos de procesión. Prometo, por mi conciencia y honor (como dicen los diputados), que no volveré a ver una procesión en esta ciudad en lo que me resta de vida. ¡Vaya coñazo!. Todo lleno de gente discutiendo por un sitio. Un calor asfixiante. Todos los bares llenos. Y miles, ¡qué digo!, millones de nazarenos pasando y pasando sin que el paso llegase. Y así hora y media. Y el niño, que era el culpable de que todos estuviésemos allí, diciendo que se aburría y que quería jugar al fútbol. Tengo que replantearme el tema del cole del niño. Si para que pierda él la fe, tengo que aguantar el tema de las procesiones, creo que se la tendré que quitar yo toda de golpe y me ahorro estos malos tragos. Por la tarde, paseito con los niños y a la cama.
Otro fin de semana de padre soltero.

Puta corbata

Vaya un día.

En el último año me la había puesto dos veces: una, para el bautizo de mi hija, y otra para la boda de O, así que ninguna de las dos contaba.
Hoy me ha tocado corbata por asuntos oficiales, y por su culpa he tenido una reunión con un alcalde y dos concejales, otra con un presidente de diputación y su jefe de prensa, una comida de trabajo y el despido de T.
Manda cojones. Todo un año sin sufrir esta maldita prenda y para un día que me la pongo me toca hacer de lameculos persiguesubvenciones y de empresario cabrón.
Hay días que da verdadero asco levantarse de la cama.

06 abril 2006

Añoranza

Siempre que estoy en MI playa o paseando por las calles de MI pueblo de vacaciones me hago algunas preguntas: ¿me gustará tanto por ser MI lugar de vacaciones o porque realmente tiene un encanto especial?, ¿si viviera allí todo el año, todo sería igual de maravilloso?, ¿me gustaría igual si tuviera que vivir y trabajar alli?, ¿disfrutaría tanto de esos días, de esa playa, de esas vistas y de esos olores si fuera mi lugar de residencia?
Yo creo que sí. Quiero creer que sí. Debo creer que ese lugar es el paraíso. El lugar donde nunca sucede nada malo. Donde todo el mundo es feliz. Donde todo es perfecto, aunque llueva. El lugar de mis primeras escapadas con mi novia, hoy mi mujer. El lugar donde lo aprendimos casi todo de nosotros. Donde aprendimos a conocernos y a querernos. Donde convivimos durante días sin tener que pensar en nada más que en nosotros. El lugar al que me gustaría que mis hijos tuvieran como SU lugar perfecto. El lugar en el que nos hacemos las fotos que el resto del año adornarán la puerta de la nevera y que nos recordarán lo felices que fuimos y lo poco que nos queda para volver a serlo. El lugar con el que sueño cuando quiero evadirme de la realidad.
Llegará el día en el que arranque el papel que siempre está pegado en el cristal del supermercado. Ese que dice: "SE NECESITA CHICO DE REPARTO Y CHICA PARA LA CAJA. INTERESADOS, PREGUNTAR AL ENCARGADO". Y seré feliz. Lo dejaré todo para ser repartidor y vivir donde siempre he deseado.

En picado

Pues ayer llego a casa a las mil dispuesto a ver "Aquí no hay quien viva" para olvidar mis fatigas, y resulta que lo han cambiado a los jueves. Mira que lo sabía, pero mi cabeza me volvió a fallar.
Menos mal que tenía grabado el capítulo de Urgencias del pasado martes, y eso me hizo pasar mejor el mal rato. Lo peor es que la noche no ha sido buena. El niño ha empezado a dar guerra a las dos de la mañana, lo que ha provocado que la niña se despertase y que acabáramos los dos en el sofá. Cuando conseguí dormirla otra vez y dejarla en la cuna, el niño comenzó a vomitar. Así que la noche ha sido un infierno, y mi soñada noche de descanso y paz, un desastre.
Y llego aquí por la mañana, deseando no pasarlo mal por el tema de T., y resulta que su actitud ha cambiado y se ha puesto a la defensiva. No me deja acceder a su trabajo sabiendo que seré yo quien tenga que asumir sus tareas hasta que tengamos otra persona que lo haga.
Lo siento por T., pero con esta actitud lo único que va a conseguir es que la empresa se ponga también a la defensiva y terminemos todos mal. Está claro, ha llegado ese momento en el que la empresa ha dejado de ser el remanso de paz y tranquilidad que era para convertirse en una empresa mucho más terrenal en la que existen problemas de personal.
Qué mal todo.

05 abril 2006

"Un poquito de por favor..."

Eso es lo que necesito, llegar a casa y poner "Aquí no hay quien viva" para reirme un rato y olvidarme de todo este mal rollo que me está poniendo de mal humor. Lo peor es que se me está fraguando un dolor de cabeza de esos que hacen época. Lo veo venir. Y cuando lo veo venir es cuando ya no tiene solución. Ayer, House me dio un par de horas antológicas en las que me lo pasé pipa. Confío en la tele, que tanto me ha dado, para que esta noche sea igual.
Me voy a casa a empastillarme.

Ni me había enterado


El viernes comienzan las vacaciones escolares. No me había enterado hasta esta mañana cuando, al salir de casa, un niño se lo decía a su madre mientras esperábamos que el semáforo se pusiera en verde (recordad: los semáforos se cruzan cuando el muñequito está en verde, no en rojo)
Eso me ha recordado también que la semana que viene ya es Semana Santa, y que este año no iremos a ninguna parte. La razón es que este año tenemos unas oposiciones que aprobar en el mes de junio y hay que estudiar. Es una razón más que convincente, pero no deja de ser una putada. La Semana Santa siempre han sido unas fechas en las que nos hemos escapado a algún sitio tranquilo para pasar unos días. El año pasado estuvimos una semanita en París, el anterior en una casa rural de Extremadura, el anterior en un megahotel con Spa en Sanxenxo, y el anterior en Sevilla. Y así hasta que recuerdo, siempre en algún lugar diferente.
Por otra parte, no es que estemos en nuestro mejor momento económico, así que mirándolo por ese lado, casi es un alivio. La puesta en marcha del nuevo proyecto empresarial en el que me he metido significará una inversión económica que, aunque no es muy elevada, nos obligará a ajustarnos el cinturón una temporadita. Eso no quitará que en el mes de julio acudamos a nuestro apartamento ya alquilado en nuestra playa de siempre.

04 abril 2006

Pizza Calzone

Eso es lo que hoy he comido, y ahora lo estoy pagando.

Y es que tenemos el mejor italiano del mundo. No es broma. El sitio es pelín cutre. No lo han pintado desde que lo abrieron. Está lleno de cuadros de la región italiana de donde procede su dueño. La cocinera, la viuda del dueño, es una italiana gorda que hace las pizzas y la pasta como nadie. Parece una de las típicas mammas italianas con grandes tetas que salían en la serie Marco que tanto me hizo llorar de pequeño.
Y el plato estelar, la pizza calzone. Bien repleta de jamón, champiñones y una tonelada de queso fundido que te abrasa la boca.
Espectacular. Maravillosa.

Más cambios

Pues voy a hacer caso a I_O y me acorto el nombre para firmar los posts, que me ha gustado el que me ha puesto.

Tenía que llegar

El jueves pasado T se llevó para casa su oferta de ampliación de contrato a jornada completa. El viernes no dijo nada, y nos lo veíamos venir. Ayer lunes dijo que no le parecía justo lo que le ofrecían y que no aceptaba. Que prefería quedarse como estaba y que el resto del trabajo lo hiciera otro. Pero lo que no se esperaba es que le dijeran que no había opción. Que, o todo, o nada. No se puede estar sólo a las maduras. También hay que arrimar el hombro y echarle un par cuando vienen las duras.
Ahora no deja de llorar. No se lo puede creer y le echa la culpa a todo el mundo de su desgracia. ¿Desgracia, qué desgracia? Yo creo que cada uno tiene que ser consciente de lo que se trae entre manos, y no intentar aprovecharse de la situación sin dar nada a cambio. Y no discuto si su oferta, en fríos números, es buena o mala o sirve para vivir o no con soltura. Lo único que yo digo es que cada uno tiene la suerte, o la desgracia, de estar preparado para una función. El panadero, hace pan; y el basurero, recoge la basura. Lo que no es lógico es pensar en un panadero quejándose de que tiene que trabajar a las 4 de la mañana y pidiendo trabajar de 8 a 3 cuando todo el mundo sabe que el pan tiene que estar en las panaderías a las 7 de la mañana. Tampoco es lógico pensar en un basurero quejándose de lo mal que huele la basura y reivindicando unas condiciones higiénicas más adecuadas para su trabajo cuando éste consiste en recoger las inmundicias que los demás dejamos en los contenedores.
Hay que saber adaptarse a lo que a cada uno le ha caído en suerte, o en desgracia. Y lo mismo da que uno sea electricista que consejero delegado de una multinacional. Cada uno tiene lo que tiene, y hay que aceptar lo bueno y lo malo.
Yo, desde aquí, le deseo lo mejor.

03 abril 2006

Gambas con gabardina

-¡Una cañita y unas gambitas rebozadas!
-Aquí tiene, caballero.

Esto es: una cañita y 2 gambas rebozadas.

-¡Dos cañitas y unas gambitas rebozadas!
-Aquí tiene, caballero

Esto es: dos cañitas y 2 gambas rebozadas

¿Pero en qué mierda de ciudad vivimos?, ¿cuándo se ha visto que el pincho no vaya en proporción con el número de consumiciones?, ¿es que da lo mismo dos gambas para uno que para dos?, ¿es que uno de nosotros es invisible?, ¿o las invisibles son las gambas?, ¿pero no era esta la ciudad de los pinchos?, ¿la ciudad a la que venían todos los guiris a ponerse ciegos?, ¿donde los turistas se iban diciendo aquello de que por 300 pelas podías cenar y te ibas con la tajada puesta?, ¿pero cuándo han cambiado las reglas de juego?.
Así nos luce el pelo. Luego se quejarán del botellón, y de las sentadas en la plaza, y de que los guiris sólo vengan aquí a tomar el sol y no se gasten un duro. ¡Pero si nos estáis echando de los bares!, ¡si te sale más barato en casa o en la calle!, ¿pero se han creído que somos tontos?. Si sales de copas, garrafón. Si sales de cañas, el pincho-timo. Si comes fuera, la clavada. Si vas al cine, olor a palomitas y gominolas.
Todos a la mierda.

Coches, patinetes y pistolas.

Soy migrañoso.

Cada vez que se me ocurre confesar mi mal, alguien dice aquello de "...y yo tengo jaquecas, que son mucho peores". Resulta que migraña y jaqueca son lo mismo. Lo único que cambia es el nombre. Unos lo llaman de una forma y otros de otra, pero se trata de lo mismo. Pero no falla, cuando lo digo, alguien salta como un resorte como para demostrar que a él le duele más. Es como un concurso para demostrar quién la tiene más larga. Pues yo paso. Nunca me gustó medírmela, así que les dejo el dudoso honor de ser los campeones del mundo del dolor de cabeza, que yo bastante tengo con el mío.
Perdón por el desahogo.
Y es que el viernes, mientras veíamos Supernanny, cenamos chino. Y cenar chino es el preludio de un buen dolor de cabeza. La comida china, al igual que las salchichas frankfurt, tienen entre sus ingredientes algo llamado glutamato monosódico, que a los migrañosos nos sienta fatal y desencadena irremediablemente un fuerte dolor de cabeza. Yo, normalmente, ya me acuesto tomándome una pastilla para prevenirlo, pero el viernes pasado no. Confié en mi buena suerte y no me la tomé, así que me pasé el sábado agarrándome la cabeza y pensando en el suicidio. Por la mañana me llevé a los niños de compras al súper mientras su madre se quedaba en casa estudiando, la pobre. Hacía una mañana de sol estupenda, así que nos la pasamos en la calle tan ricamente después de haber comprado una tonelada de yogures y de batidos de todos los sabores posibles. Por la tarde nos fuimos a casa de mis cuñados a llevarles mi antiguo ordenador, un pentium 133 que me compré hace 10 años y que todavía funciona. Como lo querían para que jugasen las niñas, pues les vale perfectamente, así que se lo llevamos. Una cosa llevó a la otra y acabamos merendando unas lonchitas de jamón de recebo y de chorizo y salchichón ibérico. Una gozada, vamos. Mi cabeza no paró de dolerme en todo el día, así que me acosté hecho una pena y confiando en que el domingo me diera una tregua. Y me la dió. Nos despertamos más o menos a las nueve, lo que en una casa con niños es despertarse casi a mediodía, así que no me puedo quejar. Y a las once y media ya estaba yo con los dos en el centro de la ciudad aprovechando una mañana increíble. Era divertido. Sólo había turistas, a los que ya habían echado de sus hoteles, y nosotros. El niño gozándola con su patinete, y la niña tan agustito diciendo adiós a todo el que pasaba a su lado y enseñando su primer diente mientras se reía. Llegamos a la catedral y decidimos entrar, porque el niño había estado unas semanas antes con el cole en su primera excursión y le hacía ilusión ir con su padre. Dimos una vuelta y llegamos a una capilla en la que la gente había empezado a sentarse. Y el niño también se sentó. Le pregunté que si le gustaba la música de órgano que sonaba y me dijo que sí. La niña, mientras, se quedó dormida. Aproveché para decirle al niño que como no salían los curas nos teníamos que ir, y me dijo que no, que él quería verlos. Y ya me veía yo escuchando misa cuando se aburrió de estar allí sentado y dijo que se quería ir, así que con gran alegría le agarré de la mano y salí huyendo. Menos mal, porque según salíamos empezé a oir los cánticos, así que me libré por los pelos. Y así estuvimos paseando toda la mañana y hasta la hora de comer. Siestita y por la tarde a jugar con el coche teledirigido y otra vez con el patinete.
Vamos, un fin de semana en plan padre divorciado. Nosotros dos no habremos cruzado ni dos conversaciones en todo el fin de semana, y las dos han sido en un tono bastante desagradable. Como no llegue pronto el examen de la oposición, tendremos que tomar medidas.