Eso es lo que necesito, llegar a casa y poner "Aquí no hay quien viva" para reirme un rato y olvidarme de todo este mal rollo que me está poniendo de mal humor. Lo peor es que se me está fraguando un dolor de cabeza de esos que hacen época. Lo veo venir. Y cuando lo veo venir es cuando ya no tiene solución. Ayer, House me dio un par de horas antológicas en las que me lo pasé pipa. Confío en la tele, que tanto me ha dado, para que esta noche sea igual.
Me voy a casa a empastillarme.
No hay comentarios:
Publicar un comentario en la entrada